Resumen Capítulo 4 del libro Robbins y Cotran, Patología Estructural y Funcional: Trastornos hemodinámicos, enfermedad tromboembólica y shock.
En
EUA el 35% - 40% de la población muere por alguna de estas causas.
Edemas
y derrames:
Edema:
aumento de líquido intersticial (tejidos).
Derrame: aumento de líquido en cavidades corporales.
El
aumento de presión hidrostática o en la disminución en la presión
coloidosmótica (oncótica) son los principales factores para generar estas
afecciones.
Lo anterior
puede ser de etiología inflamatoria o no inflamatoria.
Exudado:
rico en proteína, regularmente de etiología inflamatoria.
Trasudado: bajos en proteínas, regularmente no inflamatorios.
(Ejemplos: insuficiencia cardíaca, enfermedad hepática, enfermedad renal,
trastornos nutricionales).
Grupos
fisiopatológicos:
Aumento de la presión hidrostática: se puede dividir en dos, alteración en el retorno venoso (ejemplos; insuficiencia cardiaca
congestiva, pericarditis constrictiva, cirrosis hepática generadora de
hipertensión portal, trombosis venosa, presión externa sobre la vena por alguna
“masa”, inactividad de la bomba muscular); y dilatación arteriolar (ejemplos: por calor o desregulación
neurohormonal)
Reducción de la presión osmótica en plasma
(hipoproteinemia): (ejemplos: síndrome
nefrótico, cirrosis hepática generadora de hipoalbuminemia, malnutrición,
gastroenteropatía perdedora de proteínas).
Obstrucción linfática: (inflamatoria [filariasis o elefantiasis; agente
etiológico Wuchereria bancrofti], neoplásica,
posquirúrgica [operaciones oncológicas], postirradiación).
Inflamación aguda, crónica o por
angiogenia.
Datos clínicos importantes:
Edema de pulmón: Insuficiencia Cardíaca Izquierda, enfermedad renal,
síndrome de dificultad respiratoria aguda (causado por inflamación pulmonar;
ejemplo en síndrome de Löffler). Regularmente se acompaña de derrame pleural el edema de pulmón.
Ascitis:
con frecuencia por hipertensión portal, representa un medio propicio para
colonización bacteriana.
Edema
cerebral: genera encajamiento del
encéfalo en el agujero occipital, es mortal por la compresión de centros
reguladores autonómicos en el tallo cerebral.
Hiperemia
y congestión:
Hiperemia: dilatación arteriolar que denota una coloración rojiza
(eritema).
Congestión: menor salida de sangre de un órgano.
Trastornos
hemorrágicos:
Hemorragias masivas: por disección aortica (asociado a síndrome de Marfan),
aneurisma de la aorta abdominal, IAM con complicación (ruptura).
Enfermedad de von Willebrand: petequias (microhemorragias) en piel y mucosas (1 – 2 mm),
también llamada púrpura si las petequias son mayores a 3 mm, se acompaña de
epistaxis, menorragia (sangrado excesivo durante la menstruación) y hemorragia
digestiva. La mayor complicación es la hemorragia intracraneal.
Defectos en factores de coagulación: hemorragias de partes blandas regularmente, con mayor
frecuencia después de traumatismos se denotan hemartros (sangre dentro de una
articulación) esto último es característico en una patología denominada
hemofilia.
Relevancia
clínica:
El
humano adulto sano puede perder 20% del volumen sanguíneo casi sin sufrir
problemas. El aumento de este porcentaje puede provocar shock hipovolémico.
El
sangrado dentro de la cavidad craneal puede generar aparte de una isquemia y
posterior infarto del tejido cerebral, el aumento de la presión intracraneal
que se ve complicado con herniación del encéfalo y encajamiento del mismo en el
agujero magno.
Las
hemorragias periféricas (crónicas o recidivantes) pueden generar perdida de
hierro y posterior anemia ferropénica. (Ejemplos: úlcera péptica y sangrado
menstrual excesivo o por largo tiempo).
Las
hemorragias en las que la sangre queda en cavidades no generan la perdida de
hierro pues se recaptura.
Trombosis:
Las
causas principales son:
Lesión endotelial:
Estos
trombos son generados por la agregación plaquetaria. Si se daña el endotelio se
expone el factor de von Willebrand y el factor tisular que son agregantes
plaquetarios.
Fenómeno de activación (o disfunción)
endotelial: el endotelio deja de secretar
factores moduladores de la agregación plaquetaria como la trombomodulina,
proteína C y factor inhibidor de proteína tisular. Por otro lado las células
endoteliales empiezan a secretar inhibidores del activador del plasminógeno,
por tanto no hay fibrinólisis. Todo esto genera un aumento en la agregación
plaquetaria.
Los
estímulos para que este fenómeno se dé son: lesiones físicas, patógenos, flujo
sanguíneo anómalo, mediadores de la inflamación, hipercolesterolemia,
homocisteinemia y las toxinas del humo del cigarro.
Alteraciones del flujo sanguíneo:
El
flujo turbulento y la estasis venosa son procoagulantes (plaquetas chocan
contra pared endotelial) pues el flujo laminar normal de la sangre se ve
afectado; en este flujo las plaquetas viajan lo más centrales al vaso rodeadas por
un anillo de plasma que viaja un poco más lento, esto mantiene alejadas a las
plaquetas de las paredes endoteliales del vaso.
La
ateroesclerosis y los aneurismas generan flujo turbulento.
Una
parte de corazón no contráctil (infartada) permite la generación de trombos
murales por estasis sanguínea.
Estenosis
de la válvula mitral (posterior a fiebre reumática) genera dilatación de
aurícula izquierda (cualquier otra causa de dilatación auricular también) y la
fibrilación auricular genera estasis de sangre.
Hiperviscosidad
(resistencia a flujo da estasis) generada por policitemia verdadera.
Drepanocitosis
(forma anómala de eritrocito) genera estasis en capilares porque los
eritrocitos se atoran.
Hipercoagubilidad (trombofilia):
Se
dividen en trastornos primarios (genéticos) y secundarios (adquiridos).
De los primarios:
2 –
15 % de las personas de raza blanca sufren de una mutación de un solo
nucleótido para la codificación para el factor V de la coagulación. El factor
resultante de esta mutación se denomina Factor
V de Leiden (ciudad donde se descubrió). Las personas con trombosis venosa
profunda de repetición se considera la mutación anterior en 60% de estos casos.
Mutación
en gen de protrombina hace que
aumente su concentración en plasma (1 – 2% de la población general lo tiene).
Déficit de cistationina β-sintetasa, genera el aumento de homocisteina en sangre generando el
fenómeno de activación endotelial.
De
los hereditarios: suele ser multifactorial.
Frecuentes:
Reposo
en cama o inmovilización, IAM, fibrilación auricular, lesión de tejidos, cáncer
(tumor secretor de factores procoagulantes, generador de síndrome de Trousseau),
prótesis de válvulas cardiacas, coagulación intravascular diseminada (CID),
trombocitopenia producida por heparina, síndrome por anticuerpos fosfolipídicos.
Menos frecuentes:
Estado
hiperestrogénico, uso de anticonceptivos orales (estos dos últimos por aumento
de síntesis de procoagulantes y disminución de anticoagulantes en el hígado),
síndrome nefrótico, tabaquismo, drepanocitosis.
Fig. 1: Triada de Virchow
Evolución del trombo:
4
fases si sobrevive el paciente:
1. Propagación: el trombo gana más plaquetas
2. Embolia: migración del trombo
3. Disolución: fibrinólisis
4. Organización y recanalización: las células endoteliales
crecen sobre el trombo (si es antiguo), las células musculares lisas y
fibroblastos invaden el tejido, con el tiempo se abren nuevos caminos para
reconectar la circulación obstruida. A veces el trombo sufre digestión
enzimática por los leucocitos atrapados en él.
Una
complicación es el crecimiento bacteriano en el trombo, esto puede debilitar el
vaso y generar un aneurisma micótico (que no tiene mucho que ver con hongos).
Importancia
clínica:
Depende
de la vena o arteria que se obstruya.
Trombosis venosa:
Superficial: suele ser de la vena safena interna generando varices,
esto genera dolor, tumefacción y sensibilidad al tacto. Casi no producen
embolias pero es posible que genere ulceras e infecciones posteriores.
Predispone a trombosis venosa profunda (TVP).
Profunda (TVP): suele ser de las venas poplíteas, humeral o iliaca
externa, casi siempre generan embolias pulmonares, el 50% de los pacientes se diagnosticadas
posterior a la embolia ya que suelen ser asintomáticas. Los signos y síntomas
más frecuentes son el dolor y el edema del miembro inferior.
Los
trombos murales generados en corazón suelen irse más frecuentemente a arterias
renales, esplénica y al encéfalo.
Coagulación
intravascular diseminada (CID):
Complicación
por gran variedad de enfermedades, suele ser por la activación sistémica de
trombina. Se generan microcoágulos en el microcirculación afectando cerebro,
corazón, pulmón y riñón frecuentemente. Esto genera una segunda complicación
denominada coagulopatía de consumo,
las plaquetas disminuyen por la formación de los coágulos, por otra parte
activan al sistema fibrinolítico de manera difusa. Ambos factores predisponen a
hemorragias graves.
Embolia:
Embolo:
masa intravascular desprendida, sólida, líquida o gaseosa que viaja de un lugar
a otro por la sangre y que en su destino causa disfunción tisular o más
comúnmente infarto.
Embolia de pulmón:
Suelen
ser causados por TVP (95% de los casos), 2 – 4 de cada 1,000 personas
hospitalizadas su razón es la embolia pulmonar. Causa de 100,000 muertes al
año. El paciente que ha presentado anteriormente una embolia pulmonar tiene
alto porcentaje de tener otro evento. Rara vez ocurre embolia paradójica (el
trombo pasa de cavidades derechas a izquierdas por algún defecto en las paredes
ventriculares o auriculares).
60 –
80% de los émbolos pulmonares son silentes.
Al
obstruirse el 60% de la circulación pulmonar puede causar muerte súbita,
hipertensión pulmonar que evoluciona en un cor pulmonale, insuficiencia cardiaca
derecha y colapso cardiovascular. Esto puede ocurrir de manera aguda o crónica. Fig. 2.
Fig 2: Embolo en silla de montar.
Tromboembolia sistémica:
80%
es causada por trombos murales cardiacos asociados a IAM primarios. Las demás
razones suelen ser, fibrilación auricular, dilatación auricular izquierda,
aneurismas aórticos, aterosclerosis, vegetaciones valvulares (por
calcificación, prótesis valvulares) o embolia paradójica.
75% de los émbolos terminan en miembros
inferiores, 10% en encéfalo, sin embargo también pueden ser riñones, intestino,
bazo o extremidades superiores.
Embolia grasa y medular:
Ocurre
por la fractura de un hueso (suelen ser largos), gotículas de grasa pasan de la
medula ósea a las vénulas al romperse los sinusoides trabeculares.
Pasa
en el 90% de las fracturas pero solo 10% del anterior porcentaje presenta
hallazgos clínicos denominado síndrome de embolia grasa; insuficiencia pulmonar
(taquipnea, disnea), anemia (¿por hemolisis? Secuestro esplénico), taquicardia,
síntomas neurológicos y trombocitopenia (causado por la agregación plaquetaria
a las gotículas o por secuestro esplénico), 20 – 50% de las personas presenta
exantema petequial por la trombocitopenia. El síndrome es mortal en el 5 – 15%
de las personas.
Embolia gaseosa:
Suele
ser iatrogénica excepto en el síndrome de descompresión; suele ocurrir en
buceadores y personas que viajan en aviones no presurizados. Ocurre por la
disminución brusca de presión atmosférica.
Nota
fisiopatológica: los tanques de oxígeno necesitan ser presurizados con
nitrógeno por ello se encuentra en “altas” cantidades en los buceadores cuando
están sumergidos. Al sumergirse el nitrógeno se disuelve en concentración
crecientes en la sangre y tejidos de las personas esto a determinada
profundidad, si la persona asciende de manera brusca (se despresuriza) el
nitrógeno se desprende de la sangre y tejidos, por consiguiente empieza a
juntarse y genera émbolos gaseosos.
La
formación rápida de burbujas en músculo esquelético genera una posición
antálgica denominada arqueado griego. En los pulmones genera edema,
atelectasias o enfisema focal, provocando asfixia.
Embolia de líquido amniótico:
Quinta
causa de muerte a nivel mundial en madres. 85% de las mujeres que sobrevive
tiene secuelas. Ocurre en 1/40,000 partos. La tasa de mortalidad supera el 80%.
Clínicamente
se denota con inicio súbito de cianosis y shock. Luego alteraciones
neurológicas como convulsiones y coma. Después de esto si la paciente sobrevive
se desarrolla edema de pulmón acompañado de CID.
Nota fisiopatológica: la causa es la llegada de líquido amniótico o tejido fetal
a circulación materna por desgarro de membranas placentarias o venas uterinas,
se activa el sistema de coagulación y el sistema inmunitario innato.
Infarto:
Es
un área de necrosis isquémica por oclusión arterial o venosa. (Ejemplos: IAM,
infarto pulmonar, infarto intestinal, gangrena de extremidades).
La
mayoría de los infartos ocurre por embolia. Otras causas menos frecuentes son; oclusión
del vaso por masa externa, hemorragia por aterosclerosis o traumática, vasoespasmo,
torsión venosa (ejemplos: ovario y testículo aaaagghhh!!! [La razón es que
estos órganos solo tienen una vena eferente]), compresión de un saco herniario
(hernia inguinal), por aumento de la presión en una cavidad hermética (síndrome
compartimental).
Factores influyentes del infarto:
Vascularización doble permite a los órganos aguantar infartos gracias a la
compensación. (Ejemplos: pulmón, hígado, mano).
La velocidad de oclusión es un factor
importante, si es gradual el órgano puede abrir canales arteriolares alternos.
(Ejemplo: el corazón cuenta con anastomosis entre sus arterias grandes, las
anastomosis no tienen mucho flujo de manera normal sin embargo si una arteria
grande se ocluye las anastomosis permiten abrir paso para compensar).
Labilidad a la hipoxia; hay células lábiles o resistentes a la hipoxia, las menos
resistentes son las neuronas que mueren tras isquemia de 3 – 4 minutos y los
cardiocitos tras 20 – 30 minutos. Los fibroblastos pueden aguantar horas. La hipoxemia también es un factor
importante para la extensión del infarto (primera medida de abordaje del IAM).
Shock:
Estado
de gasto cardiaco reducido o disminución del volumen sanguíneo circulante
eficaz que altera la perfusión tisular generando hipoxia del tejido.
Tipos de shock:
Cardiogénico: por disfunción de la bomba miocárdica, la etiología puede
ser IAM, compresión ventricular, estenosis en las salidas ventriculares o
arritmias.
Hipovolémico: disminución del volumen sanguíneo eficaz; las etiologías
suelen ser hemorragias o quemaduras (perdida de líquidos).
Asociado a inflamación sistémica: suele ocurrir por aumento de los mediadores de la
inflamación provocando vasodilatación sistémica (genera también estasis venosa)
y extravasación vascular; su etiología suele ser por microorganismos (shock
séptico), quemaduras, traumatismos, pancreatitis o antigénicos (shock
anafiláctico mediado por IgE).
Neurógeno: vasodilatación por lesión medular o exceso de anestésicos.
Shock séptico:
Más
del 20% de mortalidad y en aumento por microorganismos resistentes.
Regularmente mediado por bacterias Gram positivas, luego Gram negativas y
posteriormente hongos.
Resumen fisiopatológico: los productos microbianos activan al complemento además de
los neutrófilos y monocitos, los productos de estos generan fiebre, taquicardia
y trastornos metabólicos, pero más importante genera el fenómeno de activación
endotelial que aumenta los factores procoagulantes y genera trombos así como
CID, el endotelio activado genera NO (óxido nítrico) lo cual genera una
vasodilatación sistémica. La isquemia tisular por la CID y la vasodilatación
puede generar insuficiencia suprarrenal y púrpura (síndrome de Waterhouse -
Friderichsen) es común el agente causal Neisseria meningitidis.
Síndrome del shock tóxico: casi igual que el shock séptico pero originado por super
antígenos (antígenos que generan la activación policlonal de linfocitos T
haciendo que liberen citocinas en gran medida) puede tener exantema difuso.
Fases del shock:
Se
pueden ver en el shock hipovolémico y cardiogénico.
Fase no progresiva: el cuerpo mantiene sistemas de compensación. (Piel pálida
y fría por vasoconstricción compensatoria. Excepto en shock séptico por
vasodilatación cutánea; piel eritematosa y caliente).
Fase progresiva: hipoperfusión tisular (cianosis, taquipnea) y deterioro
circulatorio (taquicardia, pulso rápido), desequilibrio metabólico como
acidosis láctica por insuficiencia de oxígeno (glucolisis anaerobia), esto
disminuye el pH sanguíneo lo cual aporta lesiones al endotelio y apoya la
formación de CID.
Fase irreversible: la supervivencia es imposible por los daños tisulares.
Si
el paciente sobrevive a la fase progresiva pasa a una segunda fase donde se
caracteriza de coagulopatía, enfermedad renal aguda, disminución de la diuresis
y cambios en los líquidos y electrolitos.
Bibliografía: Kumar, V., Abbas, A., Fausto, N. y Aster, J. (2015). Robbins y Cotran: Patología Estructural y Funcional, (novena edición) Barcelona, España: Elsevier.


genial amigos sigan asi
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